Varices : ¿Cómo saber cuándo operar?

Las enfermedades venosas son padecimientos muy comunes, sobre todo en tiempo actuales, donde debido al trabajo y a las obligaciones diarias, nos vemos en la necesidad de pasar mucho tiempo de pie, sin descanso. Generalmente, afectan a las mujeres, en edades promedio de 30 a 60 años y que generalmente tengan una predisposición genética, es decir, madres o abuelas que hayan padecido de varices.

Aunque las varices pueden generar incomodidades, no son algo de lo que alarmarse ¡no te preocupes! Porque suelen ser un problema muy tratable si se aborda como debe ser, permitiéndole a la persona que lo padece, el mantenimiento de su calidad de vida.

El tratamiento de las varices suele ser clínico, sin embargo, si estas suponen mucha incomodidad o se presentan complicaciones, lo mejor sería abordarlas quirúrgicamente, punto que trataremos acá de manera especial.

¿Qué son las varices?

Primero que nada, debes conocer y manejar información básica sobre este tema, en caso de que lo padezcas tu o algún familiar, no olvides que el conocimiento es poder.

Las venas de los miembros inferiores (que suelen ser las principales afectadas por este problema) poseen válvulas, estructuras que son como unas compuertas que permiten el correcto flujo de sangre, desde las partes bajas de nuestro cuerpo hasta el corazón. Además de esto, el retorno venoso suele ser ayudado por las contracciones musculares (es por esto que hacer ejercicio o mantenernos en movimiento promueve la circulación venosa) e incluso por la respiración.

Sucede que al estar de pie o sentado de forma constante, hay una acumulación de sangre a nivel de estas regiones inferiores (piernas, muslos, pies), debido a que las válvulas deben realizar más esfuerzo para promover la circulación hasta el corazón. Por lo que llega un momento en el que las paredes de las venas, que ya de por si son débiles, se debilitan aún más y ocurre una dilatación permanente de estas, produciendo una insuficiencia venosa donde el regreso de la sangre hasta el corazón se dificulta, enfermedad mejor conocida como: Varices.

La red venosa de nuestras extremidades inferiores suele están compuestas por venas superficiales y profundas, además de unas más pequeñas, que comunican las primeras con las segundas, llamadas comunicantes. Las varices pueden aparecer en cualquiera de las antes mencionadas, aunque las superficiales suelen ser las más comunes, por poseer las válvulas más débiles.

La mayoría de los afectados por este problema, suele ser porque tienen una predisposición genética, esto quiere decir que sus válvulas, desde el nacimiento, ya tenían algún tipo de “defecto” o eran un poco más débiles de lo normal, este factor, aunado a un estilo de vida sedentario o a trabajos de oficina, que exigen largos periodos de jornada sentados o de pie, promueve la aparición de esta patología, ya que reduce la circulación venosa.

También el uso de anticonceptivos orales, la obesidad, el embarazo y el estreñimiento, pueden aumentar las probabilidades de padecer de varices, en algún momento de la vida.

Síntomas

Esta afección suele producir más incomodidades estéticas que físicas. Sin embargo, podemos conseguir:

  • Dolor.
  • Calambres.
  • Aumento de volumen.
  • Enrojecimiento.
  • Cambios de color.
  • Ulceraciones (casos extremos).

Tratamiento

Generalmente el abordaje de las varices, al comienzo, es con cambios de estilo de vida, es decir:

  • Moverse constantemente, para promover la circulación.
  • El uso de medias que son especiales, que comprimen las venas y ayudan al regreso de la sangre al corazón.
  • Utilizar otro método anticonceptivo.
  • Bajar de peso.

Estas medidas suelen mejorar el padecimiento casi por completo, pero existen casos en lo que no es suficiente, por lo que el medico aconsejara el uso de otros procedimientos como:

  • Laser: El uso de un dispositivo de energía lumínica, para mejorar el tono vascular. No es invasivo por lo que los efectos secundarios son casi nulos. Suele usarse para el tratamiento de varices pequeñas y muy superficiales. La mejora suele ser del 100%.
  • Escleroterapia: Consiste en la inyección de una solución, dentro de la vena, que lograra el colapso de la misma y por ende la desaparición, logrando un mejor aspecto de las varices superficiales y cese de los síntomas.
  • Ablación por radiofrecuencia: En este procedimiento se usa un ultrasonido como guía, se localiza la vena problemática, se introduce un pequeño electrodo de radiofrecuencia, lo que produce un calentamiento del vaso y lo cierra, desapareciéndolo y eliminando el problema.

Las medidas anteriormente descritas, son utilizadas para varices superficiales y pequeñas, por lo que, si la afección se encuentra en venas más profundas, será necesario la utilización de métodos quirúrgicos para su resolución.

Fleboextracción: Método que consiste en la extracción total de la vena afectada, es realizado por un cirujano cardiovascular y con anestesia, ya sea general o raquídea (se insensibiliza la parte inferior del cuerpo). Este procedimiento se usa en última instancia, cuando los anteriores fallaron o no iban acorde con el perfil del paciente. Se recomienda también cuando los síntomas son muy molestos, por ejemplo: problemas de circulación, dolor excesivo, pesadez en la pierna afectada, ulceras, aparición de coágulos, etc o cuando, simplemente deseabas mejorar por completo tu apariencia y olvidarte de los problemas causados por las varices de forma definitiva.

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